miércoles, 25 de marzo de 2015

CUATRO FUENTES; EL ACUEDUCTO DE CHAPULTEPEC, EL ACUEDUCTO DE SAN COSME Y LA FUENTE DE PALACIO NACIONAL Por Alberto Espinosa

 CUATRO FUENTES; 
EL ACUEDUCTO DE CHAPULTEPEC, 
LA FUENTE DE SALTO DEL AGUA,
EL ACUEDUCTO DE SAN COSME 
Y LA FUENTE DE PALACIO NACIONAL
Por Alberto Espinosa Orozco




Litografía cortesía de Don Alejandro Rivadeneira 




I
   Hacia 1532 ya en la época novohispana se tienen noticias de la construcción de la calzada de Chapultepec (hoy Avenida Chapultepec) en la cual un grupo de vecinos (indios aliados de Cortés) de los barrios de San Juan y San Pablo solicitan en 1575 que se les permita construir por esta calzada un caño para alimentar de agua a sus barrios desde la Alberca de Chapultepec a México, lo cual es realizado por los indígenas pero con el apoyo del Ayuntamiento de México en cuanto a la cal necesaria para el trabajo, este acueducto fue una obra subterránea en base a tubos de cerámica.


Vista de poniente a oriente de la Ciudad de México en 1628, en una perspectiva de Juan Gómez de Trasmonte.

   El acueducto colonial con arcos de piedra constaba de 904 arcos trayendo el agua desde una serie de represas y depósitos conocidos como Albercas de Chapultepec, los cuales le permitían alcanzar la altura suficiente para por gravedad ser distribuida en la ciudad de México y la de Tacubaya, corría a lo largo de la Avenida Chapultepec, la de Belén y la de Izazaga, recorriendo una distancia de un poco más de 4 kilómetros, para repartir el agua disponía de tres ramales principales con una fuente principal cada uno. El tramo de acueducto colonial de Chapultepec que se conserva a la altura de la Zona Rosa, solo se conservan 20 arcadas de este que fuera destruido durante la construcción de la Línea 1 del Metro.





    La primera fuente está ubicada a la entrada del Bosque de Chapultepec. Esta fuente daba servicio al extinto pueblo de Chapultepec y al barrio de Tacubaya llamado San Miguel Chapultepec. De las dos fuentes sobrevivientes solo la del metro Chapultepec es auténtica. Movida de su posición original en 1921 se encuentra hoy en la glorieta superior de la estación del Metro, en la glorieta sobre la estación Chapultepec de la Línea 1.[1]

Vista aérea de la Fuente de Chapultepec, en las inmediaciones del paradero y la estación del Metro Chapultepec, en una imagen de 1984. Dicha estructura, parte del acueducto virreinal que corría desde Chapultepec hasta el Salto del Agua, se encuentra muy deteriorada, perdida a la mitad de una glorieta cercana al paradero.






La Fuente Colonial de Chapultepec, parte del acueducto virreinal que corría hasta el Salto del Agua, en una fotografía de 1946. Esta estructura se ubicaba en el centro de una amplia glorieta que fue reducida con el trazo del Metro Chapultepec; actualmente se encuentra muy deteriorada, perdida en medio del prado.
Crédito: Col. C. Villasana - R. Torres






Fotografías del los detalles deteriorados de la Fuente de Chapultepec, que debemos al restaurador Don Alejandro Rivadeneira (Cortesía) 


II
    La segunda fuente y la más conocida se encontraba en el cruce de calle de Izazaga y Niño Perdido (hoy Eje central Lázaro Cárdenas), conocida popularmente como Salto del Agua. Este ramal era conocido como San Pablo, la tercera se encontraba en la Merced y la cual fue demolida a finales del siglo XIX. 









    La fuente original del Salto del Agua se encuentra en el Museo Nacional del Virreinato en Tepotzotlán, mientras una copia hecha en 1948 por el escultor Guillermo Ruiz, fundador de la escuela de artes La Esmeralda, se encuentra a un costado de su antigua ubicación. La fuente que actualmente vemos al cruce de Eje Central y Arcos de Belém es una réplica, la original se encuentra en estado ruinoso en los jardines del Museo Nacional del Virreinato.
   La fuente barroca del Salto del Agua, que muestra una alegoría de Europa y América con personajes femeninos sobre columnas salomónicas en su relieve, es uno de los monumentos emblemáticos de la ciudad. En una imagen, cercana a 1880, podemos apreciar a la caja de agua original, el acueducto que la surtía desde los manantiales de Chapultepec y parte del entorno de antiguo barrio de San Juan Moyotla. 





La fuente del Salto del Agua, ubicada en el cruce de Arcos de Belén y el actual Eje Central Lázaro Cárdenas, en una fotografía de 1973. Dicha estructura es una réplica de la original que se halla en una huerta del Museo Nacional del Virreinato, en Tepotzotlán.
Crédito: Col. C. Villasana - R. Torres

 Av. Arcos de Belém en los años 20´s. la fuente colonial del Salto del Agua y atrás, los famosos Baños del Jordán entre otros inmuebles de origen colonial que existieron en el rumbo. A la derecha se encontraba antiguamente el Tecpan de San Juan y la Plaza de Tumbaburros.



III

   Por otra parte hay que recordar la hermosa  fuente conocida como “De la Tlaxpana”, que era parte del acueducto de Santa Fe, también conocido como de San Cosme, entre la Calzada México Tacuba y el Circuito Melchor Ocampo de hoy, antes Calzada de la Verónica, que terminaba en otra fuente llamada de La Mariscala; recibía ese nombre por la mansión de una regia señora, ubicada justo enfrente. De la primera no queda más que una fotografía que muestra una fuente tipo italiano con ángeles, músicos, columnas estípites profusamente decoradas, un gran nicho con una media concha, que resguarda la figura tamaño natural de un personaje sedente, elegantemente ataviado y a sus pies un enorme escudo, probablemente de la ciudad virreinal.
   La antigua Fuente de la Tlaxpana, captada por William Henry Jackson alrededor de 1880. Esta estructura formaba parte del Acueducto de la Verónica o de Santa Fe, que corría por lo que hoy son el Circuito Interior y la Ribera de San Cosme, y estaba inspirada en la Fuente del Órgano de la Villa d'Este; se encontraba cerca del actual Mercado de San Cosme, y fue demolida hacia 1899.
   
   
   Los orígenes de este acueducto se remontan a tiempos del Huei Tlatoani Moctezuma I quien, asistido por el gran Nezahualcóyotl llevó agua dulce al islote donde los mexicanos habitaban luego de haber rendido al Imperio Tepaneca, destruyendo su capital, la antigua Azcapotzalco.
   Durante la Guerra de Conquista, una de las cartas que jugó Cortés para acelerar el asedio a la capital mexica fue cortar sus fuentes de suministro de agua. Una táctica que en la practica no resultó tan efectiva puesto que el asedio final a Tenochtitlan duró de Mayo a Agosto de 1521.

   Este acueducto de Santa Fe o San Cosme comenzaba en las faldas del cerro de Chapultepec y culminaba en una fuente sobriamente decorada ubicada detrás del Convento de Santa Isabel, conocida como "de la Mariscala" esto es en lo que hoy en día es la parte posterior del Palacio de Bellas Artes. 


Fuente de la Tlaxpana o de los Musicos 1886
Fuente de Tlaxpana en San Cosme, ca. 1883-1900, William Henry Jackson.

   Respecto de esta imagen nos comenta el erudito y restaurador Don Alejandro Rivadeneira: “LA ICONOGRAFÍA como yo la veo es de suma importancia e interés, amén de lo que ustedes pudieran opinar también. Partiendo del Águila representada en la parte superior como el símbolo iconográfico más relevante por encontrarse más cercano a Dios. Encontramos que el significado de esta ave es La resurrección de Cristo y el Bautizo, ya que el Águila representa la renovación del ser, puesto que renueva periódicamente su plumaje. Lo interesante es que al mismo tiempo se encuentra frente a un Nopal y a sus pies se desliza una serpiente (nótese en zoom la serpiente sobre el ala derecha del ave), lo que nos indica no el nacimiento de la ciudad de Tenochtitlán, si no la destrucción de ésta ya que se encuentra parada sobre los arcos o el portal de una ciudad en llamas. A los lados dos Ángeles músicos tocan las trompetas anunciando la llegada de Cristo, como se dice en las santas escrituras que sucedió cuando en su resurrección llegó a los cielos. Entonces pues, considerando el tema principal como la Resurrección de Cristo, los personajes coinciden con los utilizados para dicha temática iconográfica; siendo entonces que las cuatro figuras femeninas ubicadas en el cuarto nivel, éstas corresponderían a las figuras de la “Fe”, la “Esperanza”, la “Caridad” y la “Fortaleza” ligadas a la resurrección de Jesús como Virtudes Teologales obligadas para llegar al reino de Dios, éstas siguen acompañadas de ángeles músicos con panderos para la alabanza y gloria del Jesús en el cielo. En el segundo cuerpo podemos ver en las pilastras tipo pedestal a los cuatro Evangelistas como testigos fieles y sostenedores de la Resurrección y del milagro de la vida eterna que el hijo de Dios vino a anunciar. Lo curioso de dicha iconografía es que en este mismo nivel es colocado un personaje que al parecer, y en relación a la Analogía del Águila que simboliza la llegada de Cristo a éstas tierras, y la destrucción del dominio del innombrable señor de las tinieblas, para lo cual en este mismo nivel se colocada al emperador Carlos V sobre el escudo imperial del águila bicéfala, alabando su llegada tocando un instrumento musical como es el chelo, poniéndolo a la misma altura que los evangelizadores por ser un Rey por elección divina, quién fue el que por destino divino rescató las almas de los indígenas para el reino y goce de la verdadera religión. Más abajo dentro de los nichos, el pueblo de Dios y del emperador también alaba la llegada de Cristo Rey tanto al cielo en su resurrección como a las tierras de la Nueva España. Una iconografía que nunca se había visto y que representa el sentido más puro y religioso del Mestizaje que para los albores del s. XVII ya se sentía entre la población de la Nueva España.”
  Imagen de la fuente de la Mariscala tal y como aparece en el álbum de acuarelas 
México Pintoresco de 1855
  
Templo de San Juan de Dios. Las lozas a mitad de la calle son los restos de los  arranques de los arcos del acueducto de Santa Fe que ya se había desmantelado para ese entonces.

V
La fuente de Palacio Nacional.


Continuará ...!!!


Vista de la esquina de Seminario y Moneda, con el Palacio Nacional al fondo, desde la fuente con la escultura de Fray Bartolomé de las Casas, que entonces se encontraba al centro de la Plaza del Seminario, también conocida como Plaza Manuel Gamio, en una fotografía de finales de los años cuarenta. Hoy esta fuente se localiza detrás del Sagrario de la Catedral Metropolitana, a unos metros de su emplazamiento original.





[1] La historia nos dice que cuando la ciudad de México-Tenochtitlán empezó a crecer y a buscar alternativas para abastecer de agua a sus habitantes, el Huey Tlatoani Tenochca Chimalpopoca en 1381 solicita a su abuelo el Huey Tlatoani de Azcapotzalco Tezozomoc que le permita aprovechar las aguas de los manantiales de Chapultepec para abastecer a la población de su ciudad, permiso que se le concede y por lo cual los Tenochcas empiezan a construir el acueducto. Este tenía una ruta diferente a la del que hoy conocemos como el de Chapultepec ya que partiendo de lo que hoy es la punta oriente del cerro de Chapultepec, partía al norte por la llamada luego calzada de la Verónica (hoy parte de Circuito Interior) hasta encontrarse con la calzada de Tacuba de donde giraba al oriente para entrar por este a la ciudad de México-Tenochtitlan. Este primer intento de construcción es mal realizado y termina por destruirse, por lo que luego Tezozomoc solicita a su abuelo que mande a construírsele con obreros y materiales de Azcapotzalco, lo que se ve como rendir vasallaje a los Tenochcas por parte de muchos Tepanecas. Por esto es encerrado Chimalpopoca y su hijo Tehuetlehuae quienes mueren en prisión. El sucesor de Chimalpopoca, Itzcóatl lleva a cabo entonces todo el proceso político y militar, que culminara con la caída de Azcapotzalco en 1382, con la derrota de Maxtlasucesor de Tezozomoc, quien es totalmente derrotado en 1384, lo que inicia la hegemonía total de los Tenochcas en el valle de México.Es así como inician las conquistas de los Tenochcas, quienes en 1441 conquistan a la ciudad vecina de México-Tlatelolco, lo que permite a los tenochcas modificar sus abastecimientos de agua y aumenta la necesidad de la misma al aumentar su población, por eso en 1466 consultan al Huey Tlatoani Nezahualcóyotl de Texcoco para resolver el problema -al parecer los texcocanos tenían una alta estima como ingenieros- entre otras medidas ideó la construcción del "aochpango" o acueducto (palabra náhuatl: 'atl, agua; ochpantli, camino y co, lugar, que sería Lugar del camino del agua),2 que sustituirá al malogrado acueducto de 1381. Este acueducto, al contrario de la creencia popular, no estaba en su mayoría volado sobre estructuras sino que era subterráneo en la parte de tierra firme y en el medio de un montículo de tierra en la parte lacustre, corría por una zanja, la cual tenía sus paredes reforzadas con piedra. Por dentro corrían dos tubos hechos con cerámica, se considera que cocida, cada uno de unos 50 cm de diámetro. La idea de dos tubos era para permitir el mantenimiento de uno mientras se seguía usando el otro. Dicho uso fue descrito por Hernán Cortés al Rey de España en sus Cartas de Relación. Esta obra fue luego remodelada en 1507 bajo la orden de Moctezuma Xocoyotzin, ya que unos años antes (1502) por la construcción del acueducto de Coyoacan por Ahuizotl la ciudad se había inundado, obligando a la elevación de por lo menos un metro del nivel de la ciudad en general, así como de las calzadas, la cual fue destruida en sus fuentes de Chapultepec, por orden de Hernán Cortés, quien tomaría la ciudad luego de un sitio el 13 de agosto de 1521. Tomada la ciudad el mismo Hernán Cortés mandó repararlo y sirvió como fuente principal de agua de la ciudad. Esta llevaba el líquido hasta una fuente en lo que hoy es el costado norte de la Alameda Central de donde además se distribuía subterráneamente por medio de tuberías de cerámica a fuentes en la Plaza Mayor de la ciudad de México, a otras plazas y a propiedades privadas como conventos y edificios gubernamentales. Hacia 1532 ya en la época novohispana se tienen noticias de la construcción de la calzada de Chapultepec (hoy Avenida Chapultepec) en la cual un grupo de vecinos (indios aliados de Cortés) de los barrios de San Juan y San Pablo solicitan en 1575 que se les permita construir por esta calzada un caño para alimentar de agua a sus barrios, lo cual es realizado por los indígenas pero con el apoyo del Ayuntamiento de México en cuanto a la cal necesaria para el trabajo, este acueducto fue una obra subterránea en base a tubos de cerámica. En 1575 el gobernador de la parcialidad de San Juan Tenochtitlan, Antonio Valeriano (tepaneca aliado de Cortés) y los alcaldes Francisco de la Cruz y Martín Hernández, solicitan al Virrey Martín Enríquez de Almansa su permiso para construir una derivación del acueducto de Chapultepec, para que corra por la calzada de San Juan, a lo cual accede y apoya con la cal para su construcción mientras el resto (materiales y mano de obra) es puesto por los indígenas. Esta obra se inició en 1577 y se terminó unos siete años después, aunque la construcción de ramales, reparaciones y fuentes permite dar una fecha muy posterior en 1650.  Por muchas razones administrativas esta obra fue prolongándose y tuvo varias consecuencias; la de mayor trascendencia fue que al construirse el Acueducto de Santa Fe se aprovecharon sus aguas para alimentar el centro y norte de la ciudad de San Juan Tenochtitlán, mientras al sur le fue asignada el agua de Chapultepec, la cual se consideraba de menor calidad y fue rechazada de inicio por los indígenas. Así es como se modifican las trayectorias de los acueductos y el de Santa Fe luego de bajar de la Sierra de las Cruces cruzar Tacubaya y pasar por los costados poniente y norte del cerro de Chapultepec tomaba el camino de la Verónica y toma la trayectoria de lo que fuera originalmente el Acueducto de Chapultepec. Este acueducto es además hecho con arquería y en piedra.  Es así como se confunden los nombre y generalmente se llama acueducto de Chapultepec, al que seguía el trazo de la calzada de San Juan (hoy Avenida Chapultepec), y que fue conocido inicialmente como acueducto de San Juan, luego como de Belén, este como los anteriores era subterráneo y estaba formado por tubos de cerámica los cuales eran fáciles de romper y en muchos casos la población, ya sea para agua de diario, de regadío u otros usos, rompía los tubos para hacerse del líquido, lo cual lo mantenía en constante reparación y ensuciaba el agua. Es así como se llevan a cabo varias reparaciones mayores, entre estas, la del año de 1711 siendo Virrey Fernando de Alencastre Noroña y Silva quien ordena la construcción de un nuevo acueducto, aunque con la misma técnica que el anterior. Esta obra se termina pero vuelve a tener los mismos problemas que el anterior, así se crea una comisaría especializada en la vigilancia y cuidado del acueducto y sus fuentes, la cual por cierto tiene varios incidentes.4 En 1755 un regidor de nombre Joseph Ángel de Cuevas y Aguirre de la ciudad de México a la cual se había integrado de hecho San Juan Tenochtitlan llevó a cabo una reparación mayor del acueducto, pero contrario a las órdenes dadas por el virrey Revillagigedo decidió hacerlo en piedra, elevado sobre arcos y usando tubería de cerámica cocida y vidriada; al parecer el Ayuntamiento de Méxicosolo se dio cuenta cuando se habían construido 100 arcos y permitió su continuación. Este se terminó bajo la administración del VirreyAntonio María de Bucareli y Ursúa hacia el año de 1779. Luego de la Guerra con los EE. UU. se vio que esta forma de conducir el agua era muy riesgosa, por lo que se volvió a usar tubería subterránea, aunque ahora de hierro colado, es por esto que se empieza a dejar sin uso los acueductos de la ciudad, en el caso de Chapultepec sus fuentes originales dejaron de producir agua en grandes cantidades lo que mantenía inutilizado el acueducto la mayoría del tiempo. Es así como se empieza a derrumbar por partes desde el final del siglo XIX. El último tramo se derribó durante la construcción de la Línea 1 del Metro en 1969, dejándose solo un tramo que fue en su mayor parte reconstruido para meter tubería en él y hacerlo una fuente ornamental.

















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