miércoles, 8 de enero de 2014

III.- El Secreto… a Voces: los Desviacionistas Por Alberto Espinosa Orozco

III.- El Secreto… a Voces: los Desviacionistas 
Por Alberto Espinosa Orozco 

Los Desviacionistas (Guía de Pecadores)




   En la Primera Epístola a Timoteo, escrita por San Pablo, el apóstol le manda que prohíba a algunos la enseñanza de doctrinas extrañas, pues se han desviado del amor nacido de corazón limpio y de buena conciencia y de fe no fingida. Tales desviacionistas, queriendo ser doctores de la ley, se han dado así a discursos vanos, no entendiendo así ni lo que hablan ni lo que afirman.
   La ley es buena y necesaria para corregir a los pecadores, que actúan contrariamente y oponiéndose a la sana doctrina, los cuales pasa a enumerar, que son:
1)    Los prevaricadores (injustos) y rebeldes (desobedientes);
2)    Los impíos y pecadores;
3)    Los malos (irreligiosos) y contaminados (profanadores);
4)    Los parricidas y matricidas;
5)    Los homicidas o asesinos;
6)    Los fornicarios, adúlteros y homosexuales (que se contaminan con varones);
7)    Los traficantes de esclavos (ladrones de hombres):
8)    Los mentirosos:
9)    Los perjuros, y
10)        Y para todos los que se oponen a la sana doctrina, según el Evangelio. (1 Timoteo 1.9)

Porque en los últimos tiempos (llamada la era escatológica o periodo de crisis) hay abundancia de doctrinas contrarias a ésta ley, que haciéndose pasar como “revolucionaria” pretende instituir una moral más relajada para validar un mundo menos exigente y sin compromisos ; una moral que, alimentada por el resentimiento y la inferioridad moral, lleva a cabo una total inversión de valores.
   Resultando así que los desviacionistas de la moral sostienen, en sus vanos discursos y locas afirmaciones, lo contrario: que los desviacionistas son quienes sostienen tales principios, acusándolos públicamente de homófobos, de instigar a la quema de personas y libros, e incluso de no ser buenos cristianos, pues hoy la envidia de murmurar se ha vuelto infinita. 
   Porque en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, entregándose a espíritus engañadores y doctrinas diabólicas, dejándose llevar por la hipocresía de embaucadores que tienen marcada a fuego la conciencia (1Timoteo 4.1). Su máxima expresión en la actualidad son las bodas gay que, en complicidad con algunas doctrinas sociales permisivas, se declaran abiertamente en contra de la sana doctrina.
   A lo que sólo cabe agregar que tales desviaciones, de acuerdo con el mismo San Pablo, acarrearán la ira de Dios:
“Porque se manifiesta la ira de Dios desde el cielo contra toda impiedad e injustica de los hombres, que detienen la verdad con injusticia: Porque lo que de Dios se puede conocer, en ellos es manifiesto: porque Dios se los ha manifestado. Porque las cosas invisibles de Él, entendidas son desde la creación del mundo, por medio de las cosas que son hechas, se vean claramente, que es a saber: su eterno poder y divinidad, para que queden sin excusa. Porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias: antes se desvanecieron en sus discursos, y el tonto corazón de ellos fue entenebrecido. Que diciéndose ser sabios, fueron hechos insensatos; y trocar la gloria del Dios incorruptible en semejanza de la imagen del hombre corruptible, y de aves y de animales de cuatro pies, y de reptiles. Por lo cual Dios también los entregó a la inmundicia, según las concupiscencias de sus corazones, para que deshonrasen sus cuerpos entre sí: Que mudaron la verdad de Dios en mentira, y honraron y sirvieron a la criatura antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos de los siglos, Amén. Por lo cual Dios los entregó a afectos vergonzosos; porque aun sus mujeres mudaron el natural uso, en el uso que es contra naturaleza. Y así mismo los varones, dejando el uso natural, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo torpeza varones con varones, y recibiendo en sí mismo la recompensa de su error a que convinieron. Y como a ellos no les pareció bien tener a Dios en su entendimiento, Dios también los entregó a un perverso entendimiento, para que hicieran lo que no conviene: Atestados de toda iniquidad, de fornicación, de malicia, de avaricia, de maldad,: llenos de envidia, de homicidios, de contiendas, de engaños, de malignidades: Murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a sus padres; Insensatos, desleales, sin amor natural, implacables, sin misericordia. Los cuales, entendiendo la justicia de Dios, a saber, que los que hacen tales coas son dignos de muerte; no solamente las hacen, aun se complacen con las que las hacen.” Epístola de San Pablo a los Romanos 1; 16-32.
   Sólo cabe agregar lo que actualmente dice Gabriele Kuby, nacida en Constanza el año 1944 sobre el sexo salvaje y la igualdad del "género": que  buscan destruir la familia y crear un nuevo orden mundial. Kuby  lanzó un grito de alarma a los Estados miembros de la Unión Europea: en todo ámbito de la vida pública debe ser reconocida como fundamento de la familia, la diferencia sexual entre hombre y mujer. Como analista centra su atención en los callejones sin salida visibles en la sociedad moderna, señalando una vía abierta hacia una nueva conciencia de la experiencia cristiana. La socióloga alemana establece reflexión sobre la destrucción de la libertad en nombre de la libertad, pues la desregulación de las normas sexuales conduce a la destrucción de la cultura. La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 dice que la familia es el núcleo de la sociedad y que para permitir su existencia, es necesaria una regulación moral. Desde 2006 fue recogiendo material para exponer la evolución de esta ideología, porque todo el mundo está sintiendo los efectos de la inversión de valores, como la destrucción de la familia. Pero son pocos los que están conscientes de que detrás (de la ideología) se esconde una estrategia de la élite del poder, que opera desde las Naciones Unidas, la Unión Europea y las altas finanzas.



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