martes, 9 de julio de 2013

Historia del Desengaño: las Siete Ciudades de Cíbola Por Héctor Palencia Alonso

Historia del Desengaño: las Siete Ciudades de Cíbola
Por Héctor Palencia Alonso




   El fraile Marcos de Niza -uno de los más célebres mentirosos de la historia-, aseguraba haber visto las maravillosas "Siete Ciudades de Oro de Cíbola". Esto al final de una expedición que él encabezaba y que salió de la Villa de San Miguel de Culiacán, el siete de marzo de 1539. De Cíbola ya había asegurado tener noticias el capitán Alvar r Núñez Cabeza de Vaca,,uno de los cuatro sobrevivientes del naufragio de una gran armada española que intentó la conquista de la Florida en el año de 1527.
   Alvar Núñez Cabeza de Vaca en unión de Alonso del Castillo, Andrés de Dorantes y un esclavo llamado Esteban y Apodado "El Negro"; recorrieron a pie miles de kilómetros desde las costas de Florida hasta lo que hoy es el Estado de Sonora. Este Alvar y sus compañeros traían noticias de ciudades muy ricas en oro y plata.
   Marcos de Niza fue guiado en su expedición por "El Negro" Esteban, el mismo que había sido compañero de Cabeza de Vaca. Habiendo llegado el gran mentiroso hasta el mítico "Cíbola". Fray Marcos era un hombre culto y de prestigio, y esto hace más inexplicable su conducta. Autorizada la expedición por el Virrey Antonio de Mendoza el veinte de noviembre de 1538 por conducto del capitán Francisco Vázquez de Coronado, la empresa de Fray Marcos, de acuerdo con las normas de aquella época, era diferente de las expediciones de conquista caracterizadas por el empleo de armas de fuego y todas las formas de violencia. La expedición de Fray Marcos era de las llamadas "Misiones puras" que eran realizadas por eclesiásticos teniendo como instrumento el Evangelio.
   Estas “Misiones Puras” eran la respuesta de los misioneros a la salvaje conquista de Nuño Beltrán de Guzmán, uno de los más sanguinarios aventureros españoles en tierras de la Nueva España. Este guerrero -notable abogado por cierto- dejaba ruinas y muertos a su paso. Pues bien, el fraile Marcos de Niza llevaba también como objetivo, "encontrar alguna cosa grande de las que buscábamos". Durante todo el trayecto, Fray Marcos asegura haber recibido constantes noticias de la fabulosa riqueza de las "Siete Ciudades". 




   Según Fray Marcos., la población de Cíbola era mayor que la de la ciudad de México", y en esta Cíbola agregaba, “había mucho oro”. El Virrey Antonio de Mendoza, ordenó al fraile guardar silencio, y por respuesta Fray Marcos decía en todas partes que había descubierto la cosa más grande del mundo: el reino maravilloso de las ciudades de Cíbola...
Y para la conquista de este territorio, envió el Virrey al ca¬pitán Francisco Vázquez de Coronado quien al frente de la más poderosa expedición jamás vista en México, partió a la conquista de las “Siete Ciudades" llevando con él a Marcos de Niza.
   Francisco Vázquez de Coronado avanzó hasta descubrir el Cañón de Colorado en lo que hoy es territorio de los Estados Unidos, y su sueño se diluyó en la adversidad. He aquí el fragmento de una carta de Vázquez de Coronado: "...Porque desde que llegué a Cíbola a donde el Virrey de la Nueva España me envió... visto que no había ninguna-cosa de las que Fray Marcos dijo".
   Sin embargo, otro indio apodado "El Turco", también de singular capacidad para describir riquezas ficticias como Fray Marcos, convenció a Vázquez de Coronado y sus compañeros de continuar la búsqueda. Los españoles trataban de orientarse en las grandes planicies de Texas, por medio de tiros, señales de trompeta, hogueras y grandes montones de huesos de bisonte. Por fin se dieron cuenta que "El Turco" había mentido. Por dos años, Vázquez de Coronado y sus hombres buscaron incansablemente el grandioso Reino de Cíbola. Al final, "El Turco" los había derrotado con el anzuelo de inmensas riquezas en oro, plata y piedras preciosas.
   De esta hazaña del indio pawne llamado "El Turco", dice mi amigo el maestro Garduño, especialista en estrategia, que es la mejor prueba de cómo un ejército completo puede ser derrotado por un solo hombre. Y a propósito del maestro Garduño, recuerdo su cátedra ilustrada con ejemplos de la historia y de la literatura. Otro de sus ejemplos tratándose de estrategia, la obra de teatro, "La Mandrágora" de Nicolás de Maquiavelo...
A raíz del ataque de locura padecido por Vázquez de Coronado, -aunque se dice que recuperó el juicio- ya no pudo recuperar el poder político y económico que él tenía como Gobernador de la Nueva Galicia y hombre de la confianza del Virrey. Por otra parte, Marcos de Niza murió en el mayor descrédito.
   La historia de los desengaños en la búsqueda de Cíbola siguió con la frustrada empresa del joven fundador de Durango, el vascongado Francisco de Ibarra, quien en nombre del Virrey Luis de Velasco -el segundo en la historia-, continuó por la ruta de Vázquez de Coronado, y también gastó en la empresa toda su fortuna, la que según la Memoria de sus servicios, era de poco más de doscientos mil pesos oro. Francisco de Ibarra, llamado "El Fénix de los Conquistadores", murió en la pobreza y la soledad en el mineral de Panuco, hoy Sindicatura del Municipio de Concordia en el Estado de Sinaloa.
   El origen de Durango, no es ajeno al bello ensueño de Cíbola.



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