jueves, 18 de abril de 2013

Un milano se amilanaba Por Alberto Espinosa




Sorprendido por tanta cosas
un milano se amilanaba
mientras por el cielo volaba
viendo abajo en esta tierra
la sociedad descompuesta
hacer nido entre las nubes
no es posible así pensaba
mientras tanto la borrasca
se enredaba entre las nubes
volviéndolas fieras y hostiles
dejó sus cavilaciones
de gran altura en los cielos
a un refugio volvió el vuelo
encontrándolo en una cumbre
de un monte que se asomaba
tras de la gran granizada
era una roca escondida
sobre la que un árbol crecía
en ella encontró guarida
mientras los días pasaban
que aquello no terminaba
muy silencioso aguardó
a que todo terminara
comiendo apenas semillas
y algunas cuantas raíces
recordando bellas playas
mares, ríos y montañas
que al final no quedó nada
de lo que otrora viviera
sino una barca cualquiera
salvada de aquel desastre
a donde voló presurosa
pues el ave era esperada
por los fieles navegantes
que impusieron desafiantes
sus creencias ante azotes
y tormentas -es la fe
que da esperanza, pensó,
y al Dios rendir alabanza.





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