miércoles, 18 de abril de 2018

Adriano Celentano - C'è sempre un motivo

Adriano Celentano 
C'è sempre un motivo
'

Se rido se piango ci sarà un motivo 
se penso se canto mi sento più vivo 
se vinco se perdo rientra nel gioco 
ma in fondo mi basta che mi pensi un poco

Se guardo se sento è perchè ci credo 
se parlo e ascolto è perchè ci vedo 
adesso se pensi che sono appagato 
hai fatto un errore non ho ancora finito

Se grido più forte è per farmi sentire 
e poi mi conosci, non amo mentire 
se cerco ancora la strada più breve 
lavoro di notte, ne ho date di prove

E cammino cammino quando il sole è vicino 
e stringo i denti (sai) quando tu non mi senti 
e cerco di stare un pò più tranquillo 
se intorno la vita mi vuole che oscillo

E cammino cammino vado incontro al domani 
mi sento più forte se ti tengo le mani 
e cerco e o m'invento, stravolgo la vita 
perchè tu non dica stavolta è finita.

Se penso se dico c'è sempre un motivo 
se a volte mi estraneo è perchè non approvo 
e cerco parole che diano più senso 
aspetta un momento adesso ci penso

Ecco ci sono c'è sempre un motivo 
a volte nascosto a volte intuitivo 
dipende dal caso oppure è già scritto 
ed ora ad esempio non so se ti aspetto...e

Cammino cammino quando il sole è vicino 
e stringo i denti quando tu non mi senti 
e cerco di stare un pò più tranquillo 
se intorno la vita mi vuole che oscillo

E cammino cammino vado incontro al domani 
mi sento più forte se ti tengo le mani 
e cerco e o m'invento, stravolgo la vita 
perchè tu non dica stavolta è finita.

Se penso e mi sento un pò più nervoso 
è solo un momento che sa di noioso 
poi passa poi torna non so come dire 
c'è sempre un motivo...per tornare a capire.



Hay Siempre un Motivo


Si río si lloro habrá un motivo
si pienso si canto me siento más vivo
si gano si pierdo vuelvo a jugar
en fondo me basta, que me pienses un poco

Si miro si siento es porqué lo creo
si hablo y escucho es porqué lo veo
si piensas ahora que estoy apagado
te has equivocado, yo no estoy acabado

Si pienso si digo hay siempre un motivo
si a veces me aparto es porqué no apruebo
y busco palabras que den más sentido
espera un momento ahora lo pienso

Mira aquí estoy, hay siempre un motivo
a veces oculto a veces intuitivo
depende del caso o bien ya está escrito
y ahora por ejemplo non sé si te espero...y

Camino, camino cuando el sol se avecina
y aprieto los dientes cuando tu no me escuchas
y busco quedarme, un poco tranquilo
si entorno a la vida me quiere que oscile

Si grito muy fuerte y me hago escuchar
y tu me conoces, no amo mentirte
si busco ahora la calle más corta
trabajo de noche, las pruebas te he dado

Y camino, camino cuando el sol se
y aprieto los dientes (sabes) cuando tu no me escuchas
y busco quedarme, un poco tranquilo
si entorno a la vida me quiere que oscile

Y camino, camino voy contrario al mañana
me siento muy fuerte si yo tengo tus manos
y busco y me invento, trastornar la vida
para que tu no digas que todo acabó.

Y camino, camino voy contrario al mañana
me siento muy fuerte si yo tengo tus manos
y busco o me invento, trastornar la vida
y que tu no digas que este es el fin.

Si pienso y me siento un poco nervioso
es solo un momento que es algo engorroso
hoy pasa hoy vuelve no sé como decirte

hay siempre un motivo...para volver a entender.




Los Gallos y los Caballos: Ricardo “El Pajarito” Moreno Por Alberto Espinosa Orozco

Los Gallos y los Caballos: Ricardo “El Pajarito” Moreno
Por Alberto Espinosa Orozco




         Entre 1949 y 1950, cuando tenía 12 a 13 años, trabajé también con los gallos en Chalchihuites. De chavo me gustaron los gallos de pelea. Puse una jaula para doce gallos. De todos, giros, colorados, “Hach”, negros, “Blue Red”, “MacKean”, “Jhon Roper”. Tenía doce, trece años. Los peleaba. También los vendíamos en jaulas en el zaguán de la casa. Los sacaba a pasear, a hacer ejercicio, a hacer guantes. Como entrenamiento se les ponen los guantes en el espolón, para que se den un tiro con otro sin lastimarse, sin matarse.
         En el tiempo de esa infancia que tuve hacían peleas de gallos en el pueblo, los sábados y los domingos. Era una gran diversión, una diversión a todo dar. Es juego de apuesta. Yo más gané que perdí. A veces se mueren los gallos en la pelea, a veces después, pero su destino es morir en algún pleito. Sólo los sementales se salvan de esa suerte, cuando ya llevan varias peleas y están vivos, invictos, por su estilo de pelea, se los lleva uno al corral a echarlos con las gallinas pa´ la cría. Mueren esos de viejos.
         A los gallos los tiene uno que alimentar bien. Amarrar navajas es un arte. Yo también se amarrar. Recuerdo que tenía una gallina, buena pa´ sacar pollos, era una gallina prieta. “La Pedos” se llamaba. Le puse así porque se echada pedos cuando estaba echada -no diario, cada semana. Negra de color. Tienen que ser gallinas finas. No cualquiera se mete a los gallos, porque es peligroso. Porque los apostadores toman, puede haber broncas, pues. Era niño, pero competía con los grandes. Me enseñe solo. Viendo a Juan Rosales, a Tiburcio Serrano. Ellos eran galleros. Tiburcio se fue a Estados Unidos, California. Juan todavía está en Chalchihuites.
Tenía un gallo que había ganado muchas peleas, de seis a siete, no recuerdo. Morado, colorado. Lo curé. Lo puse a descansar para que cicatrizara bien, le di su medicamento para que cicatrizara pronto. Mi mamá me aseguró que estaba herido del corazón. El gallo cantaba cada vez más delgadito. Me aseguré de lo que ella decía: lo maté y le revisé el corazón. Efectivamente, tenía un piquete, una pequeña puñalada. Nos lo cominos mi mamá y yo y no me acuerdo a quien le convidamos.
   Fue entonces cuando me fui con Don Tomás Carreón Pérez, General de Brigada, a trabajar en el Bolsón de Sinaloa, límite con Agua Prieta. Le falta un ojito a mi tía, su esposa de él. Vecino del Licenciado Ignacio Muños Flores, jefe de la Comisión de Box y Lucha Libre del D.F. Ahí mataba al picudo del algodón, cuando estaba chilpayate, de catorce o quince años.
    Me fui pa´  Sinaloa, con un tío, Don Tomás Carreón Pérez, en Nabolato, el Bolsón de Sinaloa, Municipio de Nabolato. Ahí almacenan agua para los ejidos. De ahí me regrese. Me fui a México y pele como amateur en 1951. Fue en la Arena Coliseo de México.
     En 1950 me encontré con mi tío General de Brigada con dos estrellas, de permiso, y Delegado Agrario del Bolsón de Sinaloa, y me fui con el Bolsón, a trabajar, a limpiar la mata, de picudo, que se comía la mata de algodón, a exterminarlo. El picudo se come las matas de algodón y es negro, grande, primo del pinacate. Eso fue entre 1949 y 1959. Para principios de 1952 me daban mil o dos mil pesos de domingo. Con ese dinero me compré un caballito amarillo gallo, garañón, con huevos, entero. Garañón para coger yeguas; chiquillo, joven. Bruno y cabrón. Todos los caballos eran formados para jugar carreras. Y entonces me fui para Santa Rosa, rumbo a Nabolato, y allí llegó un día el de Guamúchil, Sinaloa: Pedro Infante, en un caballo pinto, alto el caballo:
        
Ya mis canciones no son las de antes
Ya mis cancones tristezas son
Ya me encontré con mi pensamiento
Ya me encontré con mi decepción”.
===
Soy en ranchero afamado
Que de la sierra he bajado
Vengo a gastar mi dinero
No les vengo a pedir fiado


         Yo soy gallero, yo soy gallero desde muy chavo. Yo soy hombre de a madre y llevo siete calaveras, y el gobierno no me ha podido detener, porque he tenido razón para poder matar. Yo no soy soba lomos, porque ya le dije lo que soy. A mí me debe ocupar el gobierno, para una dependencia federal y defender a la patria.
La gente es injusta, no toda, pero sí hay gente injusta. Yo quiero mucho a la gente. Por lo que no es correcto. Yo estoy envenenado con media humanidad… o un poquito más, porque yo nací para morirme en la raya.    
   Yo aprendía a boxear con Arturo Vázquez, campeón ligero y welter de Guerrero y de Morelos, hermano mayor de Mauro Vázquez, el que se murió. Y viendo las peleas en Taxco, Acapulco, Morelos.
         R.M.

***
A Ricardo “El Pajarito” Moreno le acompañaba como cábala el número siete, desde su nacimiento, pues era del 7 de febrero de 1937. Lo perseguía también la imagen de las siete calaveras. Comenzó su carrera de gallero  como amarrador de navajas de los gallos en las peleas de palenques de su pueblo. Como gallero llegó a tener doce pollos, de pelea, finos. Cuando tenía 11 o 12 años, en Chalchihuites los peleaba a sus gallos, que fue donde le pusieron el sobre nombre del “Calilo”, mote que heredó de un gallero muerto que lo había ostentado. Se fue de su tierra recorriendo el Bajío para pelear sus gallos, llegando hasta Nayarit, y luego se fue para a Jojutla, Morelos, donde al quedarse sin gallos, porque se los mataron todos, entró a trabajar como cobrador de camiones, trabajo en que prestó sus servicios por dos años, siendo descubierto entonces como peleador de primera por “Chucho” Cuate.
Cuando tuvo dinero compro gallos de pelea, también un cuervo, un chango y dos perros pastor alemán, a los que alimentaba con rojas chuletas frescas, pues era amante de las fieras. Era la época de la casa en el Pedregal de Taxqueña, por la Campestre Churubusco, que tenía frontón, en una zona volcánica. También tuvo dos caballos de carreras en el Hipódromo. En medio de la fama comenzó a despilfarrar su fortuna en las peleas de gallos y en las carreras de caballos -también con mujeres nocturnas y en los cabaret´s de moda y haciendo prestamos y donaciones a los pobres-, donde perdió mucho dinero, pues como reza la canción: “Hasta donde tuvo apostó”.
Al llegar a lo más bajo de su intermitente decadencia, a los cuarenta años de edad (1977), todavía soñaba con recuperarse, con poner una cuadra de caballos para el Hipódromo y un establo de boxeadores, y de dedicarse a los gallos. Había sido muy mal asesorado por un tal Juan Martínez, un simulador, que decía saber mucho de caballos sin saber en realidad nada, por lo que pensaba hacerse socio de su tío Juan Haro, quien tenía un rancho en San Juan, Río Colorado, Zacatecas. Pensaba en ese tiempo que su cuadra de gallos y caballos se llamaría “La Bufa”. Pero ya no se recuperó y todo se resolvió en humo.
         A.E.     














Pedro Infante Un Dia Nublado

Ranchero Afamado

LA CONSENTIDA: GORRIONCILLO PECHO AMARILLO





martes, 17 de abril de 2018

Las Minas: Ricardo “El Pajarito” Moreno Por Alberto Espinosa Orozco

Las Minas: Ricardo “El Pajarito” Moreno 
Por Alberto Espinosa Orozco






Después trabajé en una mina de Chalchihuites, de mis tíos Raúl, Jesús y Rodolfo. De los trece pa´ los catorce, quince años trabajé en una mina, de varios metales: oro, plata, galena, zinc, plomo. La mina de Raúl Masatán, que en paz descanse, estaba allá, pa´ los últimos cerros de Chalchihuites, Zacatecas, los que apuntan y colindan con Nayarit, Colima. Se llamaba la mina “La Candelaria”. Entonces fui barretero. Ganaba hasta 750 pesos. Iba y venía a Chalchihuites. De ahí mi fama de barretero, porque también fui barretero. Trabajé en la mina de los catorce a los dieciséis años. Primero de costalero. Quebraba y sacaba el metal de la mina. De costalero y de quebrador. Marco Leyva también fue barretero en Sinaloa y tiene un corrido que hizo -pídaselo a él. Estaba no muy cerca, como a diez kilómetros, los recorría a patín, cuando no nos llevaba una troca. No mucha vegetación, pelón, árido, si acaso un mezquite. Cerros y montañas.
De chavo, joven ya, como de catorce años, también trabajé en la mina de “El Bote”. Una vez el motor del malacate me andaba ahorcando, me agarró la cuerda por el pescuezo y ya me andaba arrancando la cabeza. Puse unos barrenos para estallar un monte y entonces me agarró el malacate. Me salvó el malacatero José Vásquez. Ya me iba a arrancar el pescuezo, por ser tan pescuezo, pensé, pero le grite al malacatero y él actuó y me salvó. Paró las palancas, el motor del malacate y fue así que José Vázquez  me salvó el cuello.
La tierra por dentro es brillante. Llega a haber ríos y pequeñas cavernas. Lo demás es piedra, piedra y más piedra. Primero trabajé en la mina de “El Bote”, con Raúl  Mazatán, que ya murió, en paz descase. Luego con José María Montellanos, en otra mina, “La Esmeralda”: plomo, plata, oro, zinc, galena, sobre todo plomo. Las tres minas se encuentran en Chalchihuites. También fui barretero en la mina de Santa Magdalena.
Barretero es el que rompe las montañas con un mazo, po´s a huevo, también con pólvora gelatinada y carrujo de dinamita, una cañuela, un petardo así que se avienta –cualquiera vale verga si le cae uno de esos. Hay que hacer el hoyo para el barreno, que es grueso, así de grueso, una dimensión como un desarmador de cincel, se usa el cincel como desarmador para pegar con el brazo. Éste cabrón. Si es pa´ bajo se le hecha “aguaron”, una sustancia para que afloje la piedra. Es una chinga. Antes era mal pagado, ahora es bien pagado ese trabajo. La mina de San Martín yo la descubrí cuando andaba de vago.
         Por aquel entonces mi mamá Zenaida Escamilla Chaires lavaba platos y planchaba ropa ajena. Oficio duro, no bien remunerado. Hacía también tortillas ajenas, para otras personas. Cocinaba rico, aunque pobremente. Fruta si comía, tunas, duraznos chingones.

R.M.  


lunes, 16 de abril de 2018

la cruda





Antonio Aguilar  Pa´que me sirve la vida



antonio aguilar la cruda



























La Favorita: Ricardo “El Pajarito" Moreno Por Alberto Espinosa Orozco

La Favorita: Ricardo “El Pajarito" Moreno
       Por Alberto Espinosa Orozco         




         Soy sietemesino. Y siete calaveras ayudé a pasar al otro hemisferio. Y soy ambidiestro. Además soy zurdo. Escribía con la mano izquierda. Me amarraban el brazo a la silla, con un mecate. Mi mamá me la amarraba, en la silla, para que desarrollara la otra mano. Estaba en la infancia. 

         A los cinco años entré a estudiar a una escuela de ahí, en Chalchihuites. Teníamos maestras como educadoras. También iba a la iglesia con mi mamá y mi abuelita, personas muy religiosas ellas.[1] Íbamos a la Catedral de Chalchihuites, que es San Pedro, a la iglesia de arriba, que es la de Guadalupe, a la de Jalisco, y luego a la del Carmen, allá en la Concordia.

         Yo no tuve infancia. Desde los cinco a seis años, desde chavo me tocó trabajar, sobre todo sembrando y en el rastro. Sembraba con Salvador Guadarrama, Tiburcio Serrano y Juan Rosales. Fueron mis patrones, yo trabajé con ellos. Con Tiburcio trabajé en una zapatería, vendiendo zapatos. Con Salvador sembrando, y fui sembrador: maíz, fríjol. Con otros jefes trabajé en el rastro. Acomodaba bien los taquetes para que el animal no se desnivelara, lavaba las jergas, todo eso. Me daban carne y me pagaban, Acarreaba baldes de agua, por veinte centavos. Era aguador.

   Salí chiquillo de Chalchihuites. Primero vine aquí, a Durango, luego en México. Aquí trabajé varios años en la fábrica de sodas “La Favorita”, varios –no le puedo decir cuántos. Lavando botellas con el Sr. Martínez, que pegaba etiquetas. Con Pancho Martínez pegaba las etiquetas de la soda. Todavía no había vidrio grabado y entonces teníamos que poner las etiquetas. “La Favorita” era una fábrica de sodas. Ahí trabajé varios años lavando botellas con el señor Martínez, que pegaba etiquetas. Trabajaba pegando etiquetas y tenía también que lavar botellas. El señor Martínez quería que lavara más botellas, y cada vez más; hasta que un día le dije “Estas pendejo” y lo agarré a chingadasos. Francisco Martínez pegaba las etiquetas de la soda: “Soda La Favorita“, decían. La escofina eléctrica lavaba las botellas. El jefe era un pinche. “Vas a lavar quince cajas de botellas“, me decía. “¿Por qué?”, le respondía yo. “Porque yo digo“, me respondía. Por eso le tumbé los dientes  De un manotazo lo tumbé, luego lo cuereé y le di un chingadazo. Eso debe haber sido entre 1949 y 1950.
         Nomás ese oficio de lavador de botellas tuve aquí en Durango, luego me fui a México y fui cobrador de camiones. Pero en Durango trabajé en la sodería “La Favorita”, con Pancho Martínez. “La Favorita” estaba  entre Zarco y Canelas. La dueña era Josefina Gálvez Betancourt, hermana de Carlos Gálvez Betancourt. Mi mamá trabajaba ahí de sirvienta, con Plácido Rodríguez y Josefina Gálvez Betancourt. Mi mamá, Zenaida Escamilla Chaires fue revolucionaria, como Juana Gallo, la Adelita y la Valentina. Ella trabajaba para Josefina como su sirvienta.

Zenaida ingrata me traes rendido
Desde el día en que yo te conocí
Quisiera amarte pero no puedo
Triste momento en que te perdí.”
(Cancionero Picott)

         En lo que ahora está el templo de Santa Ana era una vecindad grandota. Ahí vivíamos mi mamá Zenaida y yo, con una tía. Cuando trabajaba en la fábrica de Canelas, de Plácido Rodríguez, que se vestía como el charro de Pemex.
R.M.





***

         Roberto Arellano, natural de Durango, viejo amigo del genial artista plástico Fernando Mijares, EL “Van Gogh” de Durango, contemporáneo de Ricardo “El Pajarito” Moreno recuerda claramente cuando el campeón trabajaba en la fábrica de hielos “La Favorita”, industria que pertenecía a Plácido Rodríguez.

Recuerda Don Roberto Arellano que “El Pajarito” “Moreno trabajó durante años en la fábrica hace medio siglo, ahí trabajó mucho”, nos comenta. ““La Favorita” fue una pequeña fábrica de soditas, muy ricas, de muchos sabores: limón, naranja, ironbraun y grosella. “La fábrica desapareció, pues la boicotearon las grandes empresas embotelladoras”, nos comenta. “A su modo los americanos acabaron con ella, indirectamente crearon un conflicto entre la gente, para que no se notara su influencia, pues es una cultura que vive de los conflictos, de la guerra”. “La fábrica se encontraba en Pino Suárez e Isauro Venzor, a media cuadra de Zarco. El edificio era una joya histórica. Fue la primera fábrica de sodas en Durango. Muy bonita, se sentía un cariño, el trato humano en esa industria. Todavía queda la fachada. Ahí trabajó mucho “El Pajarito”” -remata nuestro informante.

 A.E.
  




[1] El primer templo de Chalchihuites fue la Iglesia Parroquial dedicada a San Francisco y consagrada en el año de 1583 a la Virgen de la Asunción, la cual se quemó el 14 de abril de 1881. Un poco más arriba se construyó el Templo de Nuestra Señora de las Aguas, en el “Barrio de Jalisco” antes Nueva Tlaxcala. En su interior al centro del altar y en un nicho se encuentra la hermosa escultura de Nuestra Señora de las Aguas, terminada en madera estofada, policromada y encarnada. En el mismo templo se encuentra una antigua imagen de “Cristo Difunto”, escultura que fue reglada por el rey Felipe II. En el año de 1875 se inició la construcción del tempo de San Pedro, acabándose de construir los cimientos en 1879. En el año de 1897 Don Antonio Subiría y Manzanera realiza una vista pastoral a Chalchihuites y consagra el templo de San Pedro el día 8 de septiembre. .La Catedral no empezó a servir para el culto cristiano sino hasta 1901 faltándole no sñó9lo los altares del costado sino medio piso también y las torres, las cuales no se empezaron a construir sino hasta 1951.El Santuario esta engastado en un pequeño cerro, junto al mercado, en el  “Barrio Colorado”, teniendo como titular a Nuestra Señora de Guadalupe. 




DUETO AMERICA-ZENAIDA INGRATA

Antonio Aguilar EL CHIVO

domingo, 15 de abril de 2018

“La Favorita”: Ricardo “El Pajarito Moreno Por Alberto Espinosa Orozco


 “La Favorita”: Ricardo “El Pajarito Moreno
Por Alberto Espinosa Orozco         




         Soy sietemesino. Y siete calaveras ayudé a pasar al otro hemisferio. Y soy ambidiestro. Además soy zurdo. Escribía con la mano izquierda. Me amarraban el brazo a la silla, con un mecate. Mi mamá me la amarraba, en la silla, para que desarrollara la otra mano. Estaba en la infancia. 

         A los cinco años entré a estudiar a una escuela de ahí, en Chalchihuites. Teníamos maestras como educadoras. También iba a la iglesia con mi mamá y mi abuelita, personas muy religiosas ellas.[1] Íbamos a la Catedral de Chalchihuites, que es San Pedro, a la iglesia de arriba, que es la de Guadalupe, a la de Jalisco, y luego a la del Carmen, allá en la Concordia.
         Yo no tuve infancia. Desde los cinco a seis años, desde chavo me tocó trabajar, sobre todo sembrando y en el rastro. Sembraba con Salvador Guadarrama, Tiburcio Serrano y Juan Rosales. Fueron mis patrones, yo trabajé con ellos. Con Tiburcio trabajé en una zapatería, vendiendo zapatos. Con Salvador sembrando, y fui sembrador: maíz, fríjol. Con otros jefes trabajé en el rastro. Acomodaba bien los taquetes para que el animal no se desnivelara, lavaba las jergas, todo eso. Me daban carne y me pagaban, Acarreaba baldes de agua, por veinte centavos. Era aguador.
   Salí chiquillo de Chalchihuites. Primero vine aquí, a Durango, luego en México. Aquí trabajé varios años en la fábrica de sodas “La Favorita”, varios –no le puedo decir cuántos. Lavando botellas con el Sr. Martínez, que pegaba etiquetas. Con Pancho Martínez pegaba las etiquetas de la soda. Todavía no había vidrio grabado y entonces teníamos que poner las etiquetas. “La Favorita” era una fábrica de sodas. Ahí trabajé varios años lavando botellas con el señor Martínez, que pegaba etiquetas. Trabajaba pegando etiquetas y tenía también que lavar botellas. El señor Martínez quería que lavara más botellas, y cada vez más; hasta que un día le dije “Estas pendejo” y lo agarré a chingadasos. Francisco Martínez pegaba las etiquetas de la soda: “Soda La Favorita“, decían. La escofina eléctrica lavaba las botellas. El jefe era un pinche. “Vas a lavar quince cajas de botellas“, me decía. “¿Por qué?”, le respondía yo. “Porque yo digo“, me respondía. Por eso le tumbé los dientes  De un manotazo lo tumbé, luego lo cuereé y le di un chingadazo. Eso debe haber sido entre 1949 y 1950.
         Nomás ese oficio de lavador de botellas tuve aquí en Durango, luego me fui a México y fui cobrador de camiones. Pero en Durango trabajé en la sodería “La Favorita”, con Pancho Martínez. “La Favorita” estaba  entre Zarco y Canelas. La dueña era Josefina Gálvez Betancourt, hermana de Carlos Gálvez Betancourt. Mi mamá trabajaba ahí de sirvienta, con Plácido Rodríguez y Josefina Gálvez Betancourt. Mi mamá, Zenaida Escamilla Chaires fue revolucionaria, como Juana Gallo, la Adelita y la Valentina. Ella trabajaba para Josefina como su sirvienta.

Zenaida ingrata me traes rendido
Desde el día en que yo te conocí
Quisiera amarte pero no puedo
Triste momento en que te perdí.”
(Cancionero Picott)

         En lo que ahora está el templo de Santa Ana era una vecindad grandota. Ahí vivíamos mi mamá Zenaida y yo, con una tía. Cuando trabajaba en la fábrica de Canelas, de Plácido Rodríguez, que se vestía como el charro de Pemex.
R.M.





***

         Roberto Arellano, natural de Durango, viejo amigo del genial artista plástico Fernando Mijares, EL “Van Gogh” de Durango, contemporáneo de Ricardo “El Pajarito” Moreno recuerda claramente cuando el campeón trabajaba en la fábrica de hielos “La Favorita”, industria que pertenecía a Plácido Rodríguez.
Recuerda Don Roberto Arellano que “El Pajarito” “Moreno trabajó durante años en la fábrica hace medio siglo, ahí trabajó mucho”, nos comenta. ““La Favorita” fue una pequeña fábrica de soditas, muy ricas, de muchos sabores: limón, naranja, ironbraun y grosella. “La fábrica desapareció, pues la boicotearon las grandes empresas embotelladoras”, nos comenta. “A su modo los americanos acabaron con ella, indirectamente crearon un conflicto entre la gente, para que no se notara su influencia, pues es una cultura que vive de los conflictos, de la guerra”. “La fábrica se encontraba en Pino Suárez e Isauro Venzor, a media cuadra de Zarco. El edificio era una joya histórica. Fue la primera fábrica de sodas en Durango. Muy bonita, se sentía un cariño, el trato humano en esa industria. Todavía queda la fachada. Ahí trabajó mucho “El Pajarito”” -remata nuestro informante.
 A.E.
  




[1] El primer templo de Chalchihuites fue la Iglesia Parroquial dedicada a San Francisco y consagrada en el año de 1583 a la Virgen de la Asunción, la cual se quemó el 14 de abril de 1881. Un poco más arriba se construyó el Templo de Nuestra Señora de las Aguas, en el “Barrio de Jalisco” antes Nueva Tlaxcala. En su interior al centro del altar y en un nicho se encuentra la hermosa escultura de Nuestra Señora de las Aguas, terminada en madera estofada, policromada y encarnada. En el mismo templo se encuentra una antigua imagen de “Cristo Difunto”, escultura que fue reglada por el rey Felipe II. En el año de 1875 se inició la construcción del tempo de San Pedro, acabándose de construir los cimientos en 1879. En el año de 1897 Don Antonio Subiría y Manzanera realiza una vista pastoral a Chalchihuites y consagra el templo de San Pedro el día 8 de septiembre. .La Catedral no empezó a servir para el culto cristiano sino hasta 1901 faltándole no sñó9lo los altares del costado sino medio piso también y las torres, las cuales no se empezaron a construir sino hasta 1951.El Santuario esta engastado en un pequeño cerro, junto al mercado, en el  “Barrio Colorado”, teniendo como titular a Nuestra Señora de Guadalupe. 


DUETO AMERICA-ZENAIDA INGRATA

Zenaida Ingrata- Antonio Aguilar

Antonio Aguilar EL CHIVO